La seguridad informática es uno de los temas que más preocupan hoy en día, tanto a particulares como a empresas. En nuestro servicio técnico lo comprobamos constantemente: ordenadores lentos, pantallas llenas de anuncios, archivos que desaparecen o datos que se cifran sin previo aviso. Detrás de muchos de estos problemas hay un culpable común: los virus informáticos.
Aunque solemos utilizar la palabra “virus” para referirnos a cualquier tipo de amenaza digital, en realidad existen muchas variantes diferentes, cada una con su propia forma de actuar y sus consecuencias. Conocerlas es el primer paso para proteger nuestros equipos.
Virus informático clásico
Es el tipo más antiguo y conocido. Se instala al ejecutar un archivo infectado y se replica automáticamente en otros programas o documentos del sistema. Su objetivo puede ir desde ralentizar el ordenador hasta dañar archivos o borrar información importante. Hoy en día son menos comunes que hace años, pero siguen apareciendo en descargas no verificadas o dispositivos USB infectados.
¿Cómo puedes proteger tu ordenador?: evita ejecutar archivos desconocidos, analiza los USB antes de abrirlos y utiliza un antivirus actualizado.
Troyanos
Se presentan como programas legítimos, pero en realidad contienen código malicioso. Al instalarlos, permiten al atacante acceder a tu ordenador de forma remota, espiar tu actividad o robar contraseñas. A menudo se esconden en supuestas actualizaciones, programas pirata o correos falsos con archivos adjuntos.
Ejemplo: un falso instalador de un programa popular o un archivo llamado “factura.pdf.exe” que llega por email.
¿Cómo proteger tu ordenador frente a un Troyano?: descarga siempre desde fuentes oficiales, mantén el sistema operativo actualizado y desconfía de correos con archivos adjuntos sospechosos.
Gusanos (Worms)
A diferencia de los virus tradicionales, los gusanos no necesitan que ejecutes ningún archivo. Se propagan automáticamente a través de redes, correos electrónicos o memorias compartidas. Pueden colapsar la conexión o consumir todos los recursos del sistema.
Ejemplo: el famoso gusano “ILOVEYOU” que en el año 2000 infectó millones de ordenadores en todo el mundo a través de un simple mensaje de correo electrónico.
¿Cómo protegerte?: usa un cortafuegos activo y evita abrir enlaces o archivos que no esperabas recibir, incluso si parecen venir de un contacto conocido.
Spyware (programas espía)
Su misión es recoger información sin que el usuario lo sepa: hábitos de navegación, contraseñas, números de tarjeta o direcciones de correo. Aunque no siempre dañan el sistema directamente, suponen una grave amenaza para la privacidad.
¿Cómo saber si tienes este virus?: aumento del consumo de datos, lentitud del navegador, aparición de anuncios o redirecciones constantes a páginas extrañas.
¿Qué debes hacer?: instala herramientas antispyware y revisa periódicamente los permisos de tus programas y extensiones del navegador.
Ransomware
Probablemente el más peligroso de todos. Este tipo de malware cifra tus archivos y exige un rescate económico para recuperarlos. Suelen llegar a través de correos falsos o páginas web infectadas, y una vez que se activan, bloquean completamente el acceso a tus datos. En nuestro servicio técnico hemos atendido varios casos de ransomware en pequeñas empresas, donde el daño puede ser devastador: pérdida de bases de datos, documentos contables o información de clientes.
¿Qué debes hacer?: realiza copias de seguridad frecuentes y mantenlas desconectadas del ordenador principal. Y, sobre todo, nunca pagues el rescate: no hay garantía de que recuperes tus archivos.
Adware
El adware se encarga de mostrar publicidad no deseada, normalmente en forma de ventanas emergentes o redirecciones automáticas. Aunque no siempre es peligroso, puede ralentizar el sistema y afectar la experiencia de uso. A menudo se instala junto a programas gratuitos que el usuario descarga sin leer los permisos.
Rootkits
Son especialmente peligrosos porque se ocultan en lo más profundo del sistema operativo, impidiendo que los detectes fácilmente. Permiten al atacante tener control total del equipo, modificar configuraciones, eliminar rastros o instalar otros tipos de malware sin que lo notes.
¿Cómo proteger tu ordenador frente a los Rootkits?: usa herramientas avanzadas de seguridad y no otorgues permisos de administrador a programas que no conoces. En algunos casos, la única solución es formatear el equipo por completo.
¿Cómo prevenir cualquier tipo de virus en el PC?
- Mantén tu antivirus y sistema operativo siempre actualizados.
- Haz copias de seguridad periódicas en un disco externo o en la nube.
- Evita descargar software pirata o de procedencia dudosa.
- No abras correos ni enlaces sospechosos, aunque parezcan venir de una fuente fiable.
- Utiliza contraseñas seguras y únicas en tus cuentas.
Si notas que tu ordenador está más lento, aparecen anuncios extraños o recibes mensajes de error frecuentes, no esperes a que sea tarde. Tráelo a nuestro servicio técnico: realizaremos un diagnóstico completo, eliminaremos cualquier amenaza y te ayudaremos a reforzar la seguridad de tu sistema.


